REPRODUCCIONES Y RÉPLICAS

Diferencia entre COPIAS, REPRODUCCIONES Y RÉPLICAS

REPRODUCCIONES Y REPLICAS.


En México esta actividad de la escala uno a uno, ha sido muy escasa desde siempre, sin embargo ha habido algunas reproducciones de las que vale la pena hablar.

 
Para poder continuar con este tema, es conveniente puntualizar algunos conceptos que nunca han sido diferenciados adecuadamente en el ambiente de las construcciones en una gran cantidad de publicaciones, incluso muy importantes y respetadas a nivel mundial, por lo que mucha gente tiende a pensar que es más o menos lo mismo.

 
Que es una COPIA ¿?, este es un concepto muy amplio que entre otras varias acepciones quiere decir imitar, duplicar, etc. Puede incluir cualquier aspecto imaginable, sin embargo, en el ambiente histórico aeronáutico dado que ha habido mucha polémica a este respecto, se hizo necesario diferenciar más adecuadamente lo que es un original  y lo que no es.
                                                                                         

El término REPRODUCCIÓN aplica a aquellas copias que han sido hechas por cualquier persona, taller o fábrica en donde no han intervenido ni las personas ni los materiales originales. Estas copias incluso pueden ser de una calidad mucho muy superior a los originales y los constructores se han permitido modificaciones atendiendo a conceptos técnicos ó de seguridad. Sin embargo la calidad aplica igualmente en sentido contrario, cuando no es muy buena y las modificaciones o tamaño son distinguibles de inmediato.

 
El término RÉPLICA se aplica a las copias fidedignas al 100% de tamaño hecha hasta con materiales y componentes originales, sean estas maderas, tela, instrumentos y motores, etc. Ya sea por alguna persona, taller o fábrica que intervinieron idealmente, en la construcción de un original. Se respeta la calidad inicial y no se permiten cambios atendiendo a ningún concepto.

 
De esta diferenciación se desprende que llegará el momento en que las réplicas sean tan inusuales como en su momento lo han sido los originales. Mientras que las reproducciones seguirán existiendo siempre que haya alguien con las ganas y los recursos económicos para emprender una construcción de ese tipo.

 
En los inicios de la Aviación en México, es controvertido establecer adecuadamente que era una réplica, una reproducción o un aparato totalmente nuevo ya que los precursores hacían amplio uso de todos los recursos y restos dejados por otros aparatos, por lo que cada uno de ellos merecería un artículo completo y haremos mención de algunos de ellos, solo con la intención de dejar un poco más claro su origen.

 
Al parecer, la primera reproducción realizada en México fue hecha en 1911 por el doctor Francisco Montalvo Castro y el farmacéutico Gustavo Castaldi Beltrán en Mérida, Yucatán.

 
Montalvo diseñó en total cinco aparatos a partir de febrero de 1910, de los que el número tres fue biplano y el 16 de febrero de 1911 es probado como planeador en el Paseo Montejo, siendo el atrevido Gustavo Castaldi el encargado de tripularlo; Luego de despegar jalado por medio de unas cuerdas atadas a dos autos, se eleva “hasta que le falta la nivelación” y se da un “batacazo tan grande que una de las alas quedó destruida” y el valiente aspirante a piloto queda “magullado y con la cara arañada”.

Posterior a ese incidente, Montalvo se hace construir un biplano de “tipo Farman” (considerando este modelo N° 4 como reproducción y los otros fueron diseños originales) al que se le instala un motor usado Ford, es llevado a Puerto Progreso y en las playas de Yaxactún se intentó que volara sin conseguirlo debido al motor que resultó “inadecuado”. Más tarde se le instaló un motor Cirrus Mark III, con resultados igualmente desalentadores a causa del motor. Desafortunadamente las fotos tomadas (si es que hubo alguna), no llegaron hasta nuestros días. (De interés es saber que el primer motor Cirrus fue completado en mayo de 1925, por lo que la crónica ahora nos deja en la encrucijada de comparar la construcción de otros modelos anteriores y que al “re acomodarlos” cronológicamente la versión de Montalvo con motor Cirrus deja de ser la “primer reproducción”.)

 

 

 

LATINOAMERICA.

 Reproducción de un monoplano Deperdusin biplaza francés, que recibiría el nombre de Latinoamérica (2), la idea había sido concebida entre Juan Guillermo  Villasana y Martín Mendía, solo que al salir hacia Europa este último, su realización quedó pendiente. A fines de 1911 se encontraba en México el señor Santiago Poberegsky originario de Odesa, Rusia; quién había estudiado aviación en la escuela de Kiewit, Bélgica, y al hacer contacto con Villasana, se interesó en el proyecto y se comprometió a poner parte del dinero para comprar el motor y la hélice en Europa, mientras que Villasana se encargaría de la construcción. Ayudado por el experto carpintero Carlos León, les tomó poco más de tres meses terminarla.
 
 

 
Fue decisivo en esta empresa que el señor padre de Villasana tuviera una carpintería en una de las accesorias de las Vizcaínas en la capital de la República y Juan Guillermo ya gozaba de experiencia reconocida pues había emprendido varios proyectos con anterioridad, destacando la construcción de un avión de relativo éxito al que llamó “Pachuca” (de donde era originario) y que el 11 abril de 1910 lograra en él realizar tres vuelos de 35 metros: Considerando que el primer vuelo reconocido en México, tripulado, motorizado y totalmente controlado lo había realizado el 8 de enero anterior, el magnate y deportista Alberto Branif en un avión Voisin-Farman de construcción francesa, los logros de Villasana hasta ese momento ya eran de consideración, quedando por lo tanto como el segundo mexicano en volar en un avión.

 
Con esta reproducción también se consiguieron varios logros importantes; el acercamiento amistoso de varias personas que posteriormente serían clave para el beneficio de la aviación; Miguel Lebrija, los hermanos Aldasoro, Guillermo Obregón, Quezada, Lozano y varios otros que se comprometieron en trabajar más unidos. Igualmente se consiguió la construcción del primer avión práctico y útil en Latinoamérica.


La primera prueba del avión se llevó a cabo el 19 de abril con Poberegsky a los controles, durante la carrera de despegue, se desprendió una llanta y debido a esto una de las alas tocó el suelo, resultando el avión con importantes desperfectos. Reparados estos, el día 30 se repitió la prueba y Poberegsky pudo elevarse a una altura aproximada de 200 metros. Se reportó que debido a lo desfavorable de las condiciones atmosféricas por lo avanzado de la mañana, Santiago se vio obligado a descender en unos terrenos aledaños a Balbuena y debido a un viento de cola impulsó al aparato hasta una pequeña zanja en donde sufrió un “capotaje” que lo destruyó casi en su totalidad. Fue nuevamente reparado y se tuvo que guardar en espera a que terminara la estación de lluvias. Desafortunadamente, a mediados del mes de mayo, un viento sur huracanado derribó el hangar que cobijaba no solo al Latinoamérica, sino a otros varios aviones y los destruyó al sepultarlos entre los escombros. (2)
 

 

 

LATINOAMÉRICA TIPO LIGERO.

Monoplano monoplaza, construido por Villasana a fines de 1915, reproducción en base al Deperdusin tipo B “tourismo”, que había sido traído por Martín Mendía junto con un biplaza en junio de 1912. Este avión aún cuando resultó con gran parecido al modelo Deperdusin en su configuración general, fue totalmente distinto en muchos aspectos.

 El primer vuelo lo realizó el aspirante Felipe Salinas Carranza el 19 de marzo de 1916 y al aterrizar quedó dañado, posteriormente lo voló Carlos Fernández López, sin embargo, las pobres prestaciones que tenía con el motor Gnome rotativo de 50 c. f. terminaron por dejarlo en tierra y fue posteriormente utilizado para carreras por tierra en la Escuela Militar de Aviación. (2)
 

 

 

 

 MONOPLANOS TIPO BLÉRIOT XI.

Tres de estos monoplanos fueron construidos a partir de marzo de 1916 en los Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas (TNCA), se utilizaron en “carreras por tierra” y vuelos de instrucción. Estas reproducciones del Blériot XI tuvieron significativas modificaciones que permiten actualmente distinguirlos uno de otro en las fotos existentes. Extraoficialmente se les llamó “Birioles”. Para mayores detalles al respecto viste el siguiente link:

 

http://mexicanaviationhistory.com/articulos/articulo/?Id=11
 
 

 

Aquí es conveniente hablar de algunos modelos de aviones que no entran en las definiciones que nos ocupan, pues algunos de ellos fueron “recuperaciones”, aunque en estos siguientes casos se trató de aventuras “casi” privadas, ya que las personas involucradas recurrieron a sus propios medios económicos con ayuda “semioficial”.

 
Los Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas siempre estuvieron muy activos, reparando, construyendo e incluso recuperando aviones que habrían sido declarados inútiles y dados de baja, tal es el caso del avión que llevó el nombre de CANARIO.


El 3 de septiembre de 1921 se desató un incendio en uno de los hangares, resultado de la negligencia en el manejo de un balde con gasolina de un operario, el resultado fueron tres aviones destruidos, entre ellos dos Brown Special, que fueron dados de baja y sus herrajes guardados en un almacén. Para fines de diciembre  el entonces Capitán Alfonso Virgen, comandante de Escuadrón de Bombardeo Pesado Farman F-50, hizo la solicitud para que uno de tales restos le fuera entregado, con la ayuda del Subteniente Medardo Córdova y otros ocho obreros, en sus ratos libres y  en 49 días pusieron la máquina de nuevo en operación. El nombre de “canario” se le dio por el color amarillo con que se le pintó.

 

Otro aparato que fue recuperado y reconstruido de la misma forma que el anterior lo fue el NENNETE de Samuel Rojas en 1923. Ambos aparatos sirvieron varios años con sus respectivos dueños, siendo utilizados para fines personales así como al parecer en algunas ocasiones para asuntos oficiales.


 

 

 

Para fines de los 30s, en Mérida, el Señor Delio Alonso construye un avión biplano con los planos que consiguió de la fábrica Lincoln, aunque no sabemos cuál era el nombre del aparato, este constituyó una reproducción.

 
El 26 de febrero de 1928, fue llevado a las playas de Uaymitún cerca de Puerto Progreso y Javier Manzanero que era gran amigo de Delio, realizó el primer vuelo, en el segundo según se reportó, una fuerte racha de aire forzó un aterrizaje de emergencia de donde resultó el avión con el tren destrozado.

 

El PINOCHO.

 
Para la década de los 20s, ya se tenía desarrollado el concepto de los aviones “hechos en casa” o “homebuilt”, que empezaron a hacerse muy populares en los USA con los constructores “amateur”.

 
La reproducción construida por Miguel Carrillo Ayala en mayo de 1936 a partir de los planos aparecidos en la revista Popular Mechanics; Fue un popular modelo Norteamericano parasol de construcción casera denominado Pietempol Aircamper. El primer vuelo con ese avión se realizó el 14 de mayo de 1936 desde Zinapécuaro hasta la Ciudad de México.


Por ser un trabajo pocas veces realizado en México, Mario Carrillo recibió amplios reconocimientos a su esfuerzo personal. Y puede considerársele como un triunfo de la perseverancia y deseos de volar.

 
http://mexicanaviationhistory.com/articulos/articulo/?Id=16

 
 

 

VOISIN BIPLANO.


Con motivo de la conmemoración de los 50 años del Primer vuelo en México, algunos aficionados construyeron un modelo del avión en escala ¼, desafortunadamente no sabemos mucho de este modelo ni donde quedó, pero al parecer fue realizado en el Bajío.
 

 

 

LINCOLN STANDARD.

 
Un Modelo a escala 75% del Lincoln Standard fue construido durante el año 1996 por un grupo de entusiastas en la Base de Mantenimiento de la Compañía Mexicana de Aviación para conmemorar el 75 aniversario de la compañía. Los ingenieros aeronáuticos Alberto García R y Benjamín Lira fueron los encargados de recabar la información pertinente en el Museo de la USAF en Dayton, Ohio y en el Museo Smithsonian del Aire y del Espacio en Washington D. C. Posteriormente se dedicaron a realizar los planos correspondientes y se le instaló un motor Rotax 618 de 74 H.P.

 
El avión participó en varios eventos aeronáuticos y exhibiciones con la matrícula XC-CMA y actualmente se encuentra en el Museo de Mexicana en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
 

 

 

 

BLERIOT XI   y  MARTIN PUSHER  “SONORA”.


Con motivo de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana en Coahuila y con apoyo del Comité organizador de dichos festejos, se le encargó al escenógrafo Hugo Díaz Amezcua la reproducción de lo que se considera como el primer avión oficial en México para fines netamente militares, un Blériot XI, (que junto a otro Blériot XI-2bis) operó en Agosto de 1912 en la campaña en contra del levantado en armas contra el presidente Francisco I. Madero, el general revolucionario Pascual Orozco. Igualmente para el mismo fin de conmemoraciones, fue realizada la reproducción del Biplano Martin Pusher “Sonora”, en el que se realizó lo que hasta ahora se considera como el Primer Batalla Aeronaval de la Historia, el 14 de abril de 1914.

 

Ambas reproducciones fueron presentadas en el Patio del Instituto Coahuilense De Cultura y en el Centro Cultural Vito Alessio Robles de Saltillo, Coahuila.

 

FOTO 26

 

FOTO 27

 

FOTO 28

 

DEPERDUSSIN.

 

Reproducción del avión Deperdussin para conmemorar el Primer Vuelo en el Mundo de un Presidente en funciones, el 27 de noviembre de 1911, cuando Francisco I. Madero fue invitado a volar por el piloto Goerge Dyott, durante las segundas exhibiciones en el Campo Aéreo de Balbuena llevadas a cabo por la Moisant International Aviators.

 

Una vez más el artista de esta reproducción lo fue el señor Hugo Díaz Amezcua. La reproducción fue presentada en el Centro Cultural Vito Alessio Robles de Saltillo, Coahuila, el 22 de noviembre de 2011.

 

Igualmente para esta presentación se programó una conferencia hecha por el Capitán piloto Aviador retirado Alberto Salinas Duque, hijo del fundador de la Fuerza Aérea Mexicana, General Alberto Salinas Carranza. Que dicho sea de paso, resultó todo un éxito.

 

Se realizaron todos los esfuerzos posibles para lograr gran exactitud no solo de la reproducción, sino de la representación en general, ya que la señorita Lorena Díaz vistió con mucha elegancia una reproducción del atuendo utilizado por la aviadora Matilde Moisant que junto a Harriet Quimby habían venido durante esas exhibiciones de 1911.

 

Estos tres últimos modelos fueron construidos con la idea de volarlos, sin embargo, algunos factores externos han contribuido para que hasta la fecha no se haya logrado. Al Deperdussin se le instaló un motor de VW modificado, sin embargo con el fin de realizar una exposición itinerante, se le instalará una maqueta (volumétrica sin detalles en fibra de vidrio) del motor Anzani que originalmente utilizaba, esto solo para dar idea del tamaño y forma del motor original.

 

FOTO 29

 

FOTO 30

 

FOTO 31

 

FOTO 32

 

FOTO 33

 

FOTO 34

 

BIPLANO SERIE C. “MICROPLANO VELOZ”

Los éxitos en cuanto a construcción de reproducciones continuaron y fue así que en el 2015 se da la presentación de una reproducción estática en escala uno a uno del “Microplano Veloz”, esta se llevó a cabo en el Centro cultural Vito Alessio Robles de la Ciudad de Saltillo en Coahuila. El constructor fue el señor Hugo Días Amezcua.

 

FOTO 35

 

FOTO 36

 

FOTO 37

 

FOTO 38

 

Sin lugar a dudas las anteriores reproducciones son las más hermosas hasta la fecha realizadas en tiempos modernos en México.

 

Como complemento al tema de escalas uno a uno, tenemos que hablar muy someramente de las escalas menores.

 

El tema de modelismo aeronáutico ya sea activo o estático, es muy difundido entre miles de aficionados. Las escalas son muy variables y los materiales de construcción también, siendo por supuesto los preferidos la madera y los diferentes tipos de plásticos  y  resinas.

 

La afición a este tipo de construcciones y representaciones es adictiva y ya muchos fanáticos se han visto en problemas serios por llegar a “los límites”, llamémosles gastos muy fuertes y hasta divorcios.

 

Como es un tema tan amplio, solo incluiremos algunas fotos haciendo mención a solo algunos aeromodelistas que de una u otra forma han sobresalido dentro del su ambiente de reproducciones.

 

FOTO 39

 

FOTO 40

 

FOTO 41

 

FOTO 42

 

FOTO 43

 

Ahora, como corolario a las reproducciones, tenemos actualmente las de tipo virtual. Que no por su naturaleza son menos complicadas, al contrario, requieren gran habilidad y conocimientos generales amplios. En ellas podemos incluso ver en gran detalles las partes que la componen.

 

Dentro de este ramo, los “constructores” nos regalan el privilegio de ver en una pantalla esas hermosas máquinas ya sea en tierra y hasta volando o combatiendo si es que se dio el caso.

 

Igual, solo por mencionar algunas personas que han sobresalido  tenemos las siguientes reproducciones virtuales.

 

FOTO 44

 

FOTO 45

 

FOTO 46

 

Otra de las reproducciones virtuales sobresalientes son las realizadas por Javier S. Soberanis Fernández. Quién apasionado de su profesión de licenciado en Informática y apasionado de la aviación, ha logrado regalarle al público  varios hermosos trabajos apoyados en programas computacionales ya existentes en el mercado. Por ser estos en video los invitamos a ver uno en la siguiente dirección:

 

http://youtu.be/3Rw5U-F0L9c

 

Otro tipo de reproducciones son muy específicas, aunque no por esto son menos importantes pues han implicado un gran esfuerzo de investigación y recursos variados.

 

MOTORES DE AVIACIÓN.

 

Actualmente gracias a los entusiastas y a la tecnología, en varios países se están construyendo reproducciones de motores para vuelo real que de otra forma se verían muy poco en manos de particulares y en los museos, tal es el caso de los motores rotativos Gnome o Le Rhone, así como los no menos famosos Mercedes 180 HP y varios otros.

En México hasta donde nos ha sido posible averiguar, nunca se había tratado de copiar un motor ya no digamos en materiales diversos como madera o materiales compuestos.

Dos aficionados (fanáticos) se dedicaron a realizar este sueño en el 2015, Oscar Fernando Ramírez Alvarado y Benito del Río. En una tarea verdaderamente difícil y crítica, finalmente los entonces mandos de la Fuerza Aérea Mexicana, permitieron y dieron el total apoyo para que el motor AZTATL (primer motor de combustión interna de toda la industria mexicana) fuera copiado del original en poder del Museo.

Este fue copiado en resinas duras y una REPRODUCCIÓN se le quedó a la Fuerza Aérea para que en un futuro cercano pudiera ser instalado en una reproducción de un avión de la primera época, idealmente un biplano de la SERIE A. Este motor por supuesto es llevado en las exhibiciones itinerantes que realiza la SDN para el regocijo de los amantes del tema.

 

FOTO 52

 

FOTO 53

 

FOTO 54

 

HÉLICES.

 

Muchas hélices en maderas pueden y han sido reproducidas sin gran problema, sin embargo en México solo se empezaron a hacer esfuerzos firmes  en el 2010, cuando Hugo Díaz Amezcua realizó estudios serios en cuanto a cuestiones técnicas y rendimiento, llevando a cabo estos en el túnel de viento de la Universidad de Nuevo León, demostrando que estas fueron muy superiores a sus contemporáneas al menos hasta 1918 y desenvolviéndose de forma muy adecuada posteriormente, Amezcua realizó varias reproducciones a escala normal a requerimiento de Oscar Fernando Ramírez Alvarado. Al mismo tiempo Oscar Ramírez tenía ya un estudio histórico muy completo de estas hélices y no fue sino hasta el año 2020 que se dieron los elementos necesarios para empezar a reproducirlas al aparecer en el mercado “HÉLICES ANÁHUAC 2020”, de donde salen los modelos 1, 2 y 3 e incluso reproducciones “reducidas en tamaño de los modelos 2 y 3.

La importancia de estas REPRODUCCIONES es el aspecto histórico que conllevan, pues gracias a ellas y a los motores mexicanos es que se logró la independencia tecnológica de insumos extranjeros.

 

FOTO 55

 

FOTO 56

 

 

Última revisión:

2021.

 

Vuelo al Pasado. Yucatán en las proezas iniciales de la aviación mexicana: Raúl Rosado Espíndola. Ediciones KOMESA.
Historia de la Aeronáutica en México: Doroteo Negrete.
Revista de Aviación Tohtli 1916-1924.